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Category Page: Malawi

Finding the right balance

THE SUNDAY TIMES

Malawi, January 28, 2018

By Cliff Kawanga

At the height of hunger crisis few years ago, a lot of people cried for support.
Despite a lot of cassava or sweet potatoes in their household, some of them still lined up to receive free maize that the government was distributing. In a year when maize had failed, the farmers indeed had cassava and sweet potatoes as options. It is not quite surprising that in Malawi, food is nsima and those who claimed to have no food actually meant they had no maize from which fl would be made.
The many interventions in Malawi – which have lessened the burden of HIV and Aids – are founded on the availability and uptake of life-prolonging drugs.
An important aspect of such interventions is nutrition which, according to Dream Programme, should be embraced by all the stakeholders in the health sector as well as traditional leaders and the communities.

Dream Programme’s Country Coordinator Roberto Lunghi said nutrition is a key component in addressing the challenges in the health sector.
“This is where we should start from. We need to impart this knowledge about nutrition and we believe every stakeholder will play a role moving forward,” said Lunghi on the sidelines of nutrition training organised by Dream Programme in Blantyre last week. The training attracted participants from Dream Programme centres across the country and district health facilities.
Dream’s National Nutritional Coordinator Dyna Tembo said there is need to look at the nutrition side in the course of implementing other activities.
“Eating well is key to maintaining strength, energy and a healthy immune system. In addition, because HIV can lead to immune suppression, food safety and proper hygiene are concerns when it comes to preventing infections. This is the reason we gathered here to share the emerging issues based on the evidence from the communities in which we work,” Tembo said.
She emphasised that although focussing on the right food quantities is very important, food safety is crucial.

“You cannot talk about nutrition while ignoring hygiene. We urge our clients to follow the few basic safety rules when preparing and eating meals,” Tembo said.
She said the knowledge the participants acquired is key in meeting some of the targets set.
“Expert clients play a very important role because they are in direct communication with the patients. They follow up on patients and visit their homes when they miss appointments.
“Most importantly, the expert clients are involved in homecare. For patients who have problems with drug adherence or have poor nutrition conditions, the expert clients go to their homes, spend time with them to learn how they prepare their food, to see the hygienic conditions in the homes and then teach them on the correct ways of food preparation,” Tembo said.
One of the participants was Dowa’s Assistant District Nutrition Coordinator Precious Mlotha who said patients’ nutritional needs are assessed before meeting the doctors. “What we are doing in Dowa is quite remarkable. Regardless of the type of disease one is suffering from, we believe assessing the nutritional needs will go a long way in promoting healthy living in the communities,” he said.
He said that people might have a lot to eat but there is knowledge gap which they want to fill.

“We have learnt a lot and if we work together, we will soon count the benefi Everyone should own the initiative. In the past, the communities were at the receiving end but now they are actively involved,” he said adding that addressing nutritional needs is not the responsibility of the hospitals alone.
Another coordinator from Mangochi’s Kapire Dream Centre Alexander Mbewe said every food is important but there is need to consume the right quantities.
“Food helps the body to function properly. It is an important aspect in HIV/Aids because it protects the clients from HIV/Aids complications or opportunistic diseases,” he said. He said it was encouraging that most people appreciate the importance of good nutrition. “Few years ago there was a misconception that some diseases like diabetes or hypertension were for the rich only. This is slowly changing because people now understand that everyone can suffer from these diseases and good nutrition has proved to promote healthy living,” he said.
At the time the Dream Programme started in Malawi, the focus was on Drug Resource Enhancement Against Aids and Malnutrition with the aim of pulling resources together and enhance the fi against HIV and Aids.
After years of feedback from clients and efforts by the Dream Programme to do more, it was suggested that the neglected diseases, including non- communicable diseases, would erode the gains made in HIV and Aids interventions.
Dream now bears a wider meaning, Disease Relief Through Excellent and Advanced Means (Dream 2.0). With Dream 2.0, there is more focus on obesity which leads to cardiovascular diseases.
“Over-nutrition is as important as under-nutrition which poses the great threat to an individual’s health yet it is usually overlooked. So the training also focused more on over-nutrition,” Tembo concluded.

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El trabajo de DREAM con los adolescentes de Malaui

Es un cálido lunes de octubre y Ak. se aleja de su barrio sonriendo, saludando a todos sus conocidos y gritando: «¡Me voy al cole! ¡Viva! ¡Voy a una boarding school!».

Ivy y Maureen han ido a buscarlo pronto por la mañana para acompañarle al internado que una familia italiana ha decidido pagarle. Ak. todavía no lo puede creer: hasta el año pasado a duras penas iba a la escuela, no tenía nada que comer, no tenía dinero para pagar el transporte y llegar al centro DREAM…

Él es uno de los muchos adolescentes que atienden los centros DREAM e Ivy y Maureen, desde hace más de un año, habían visto que el tratamiento que seguía no era eficaz, no tomaba bien los medicamentos, no iba a las visitas y por eso decidieron ver qué pasaba.

Huérfano de padre, abandonado por su madre, que sufría graves problemas psíquicos, durante un tiempo vivió con una tía pero luego lo echaron con el pretexto de que era un niño brujo y había provocado la muerte de su padre. Así es como se convirtió en uno de los numerosos niños de la calle que pueblan los centros urbanos de Malaui. Con la ayuda del personal de DREAM intentaron varias veces que lo acogieran algunos parientes en su casa, pero al cabo de unos meses lo echaban porque sospechaban que era el responsable de la mala suerte de la familia, de la escasez de lluvias, de las enfermedades o de problemas económicos. Alguien le decía abiertamente: «es mejor que mueras y termines en el cementerio con tu padre».

Maureen, una de las coordinadoras del centro DREAM de Blantyre, nunca dejó de buscar soluciones, y encontró la ayuda de sor Matilde, que empezó a ayudarle: le daba algo de comer al terminar las clases y de vez en cuando lo acompañaba a las visitas y a tomar los medicamentos.

Los adolescentes están entre los pacientes más problemáticos y muchas veces, tras un éxito inicial durante la infancia, la terapia deja de dar los resultados a causa de la poca adherencia.

En los centros DREAM de Malaui hay casi mil adolescentes en tratamiento y muchos son huérfanos. Pero incluso en los casos de adolescentes con familia que cuida de ellos, no es fácil convencerles de que tomen regularmente la terapia.

La adolescencia es una edad difícil en todas las latitudes. Los adolescentes empiezan a tomar conciencia de sí mismos y proyectan su futuro, y eso no es fácil si tu vida está marcada por el sida que contrajiste al nacer. Los chicos, en su cabeza, tienen un sinfín de preguntas: ¿cómo será mi vida? ¿Me podré casar? ¿Tener hijos? ¿De qué sirve estudiar si estoy enfermo? ¿Tendré que tomar la terapia toda mi vida? Son preguntas difíciles de afrontar incluso para un adulto y que son insuperables para un adolescente, sobre todo si no tiene estabilidad afectiva y social a su alrededor.

Muchas veces los padres o los parientes tienen problemas, no saben comunicarse con los hijos, que son seropositivos. A veces las madres se sienten culpables por haber transmitido el virus a sus hijos y evitan, por ignorancia o porque piensan que no sabrán hacerlo, el momento de hablar con franqueza y explicar los motivos por los que hay que tomar la terapia cada día.

Mientras son pequeños es más fácil de llevar. Es suficiente dar una excusa: «…son medicamentos para la anemia…», o «…para prevenir la malaria…», pero con los adolescentes es más difícil.

 

A menudo los jóvenes se enteran por casualidad de su problema. Puede pasar, por ejemplo, que los compañeros del colegio se den cuenta de que falta habitualmente a clase para ir a tomar los medicamentos y empiezan a reírse de él.

La adherencia al tratamiento para los adolescentes es un desafío que deben afrontar todos los países donde el VIH es endémico y por eso en los últimos años en los centros DREAM de Malaui ha empezado una profunda reflexión sobre la situación de los adolescentes seropositivos para poder ayudar mejor a estos jóvenes pacientes.

Tras algunas clases con el personal sobre las características de la edad adolescente, se hizo un estudio específico de todos los pacientes entre los 10 y los 17 años. A continuación se investigó en cada caso si habían sido informados y cómo sobre su estado y en reuniones posteriores se ayudó o formó a los padres, o a los adultos de referencia, sobre cómo comunicar el diagnóstico a sus hijos.

Por ejemplo, explicar que en el momento del embarazo el acceso universal al tratamiento no estaba disponible y destacar que a pesar de todo los padres siempre se han ocupado de sus hijos, les han llevado al hospital para que sigan la terapia y les han ayudado a crecer, ha ayudado a reconstruir una relación de confianza entre adultos y adolescentes.

En los casos más difíciles, que presentaban una carga viral en aumento tras años en que estos niños gozaban de buena salud y tomaban correctamente la terapia, decidieron poner en marcha una actuación de acompañamiento de un activista como referente y se programaron frecuentes visitas a domicilio para ayudar a toda la familia.

Más tarde empezaron los «sábados para los adolescentes»: parte del personal sociosanitario de los centros DREAM, de manera voluntaria, decidió dedicar el último sábado del mes a abrir el centro y dedicar todo el día a actividades especiales para los adolescentes. Tener un día reservado para los jóvenes tuvo un efecto muy positivo. Los chicos ya no tenían que perder un día de colegio (el sábado no hay escuela) y estar con jóvenes de su edad hizo que el lugar fuera más acogedor y «a medida» para ellos.

Los centros cambian de aspecto esos sábados: cientos de jóvenes se «adueñan» de ellos. Desde primera hora de la mañana hasta la hora de cerrar se pueden ver a jóvenes que juegan a ajedrez, al balón, hablan entre ellos, participan en encuentros de educación sanitaria que imparte el personal sanitario y meriendan juntos.

Pertenecer a un grupo, algo fundamental en esta fase del crecimiento, da fuerza, ánimos, entusiasmo y ganas de vivir. A veces invitan a participar a jóvenes más grandes que habían sido adolescentes de DREAM y que son un ejemplo de historias de éxito social y terapéutico, como G. y F., que se casaron hace poco. G. trabaja como electricista en una importante empresa del país.

Con la multiplicación de los sábados de DREAM cada vez más jóvenes han empezado a venir al centro incluso cuando no tenían visita concertada. Saben que no están solos para hacer frente a la difícil situación de ser seropositivos y han empezado amistades preciosas. Este grupo ha fomentado la recuperación de jóvenes con situaciones sociales más difíciles, como Ak.

Estar juntos, formar parte de un grupo, de una familia donde uno se siente acogido, hace que surjan nuevas ideas y ocasiones de amistad, como la que propusieron T. y R., que tenían muchas ganas de hacer una excursión para ver los animales de la sabana que hay en Malaui. Así pues, ahorrar durante unos meses para pagarse el transporte hasta el parque de Chickwawa, que está al sur del país… preparar bocadillos para comer juntos… una ayuda para pagar la entrada con una tarifa reducida y… el 4 de noviembre 75 adolescentes fueron de excursión juntos para conocer su país, que sin duda mañana será un país mejor gracias, entre otras cosas, a su contribución en construir una sociedad más humana e inclusiva.

 

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DREAM OPEN DAY en Malaui

El papel del diagnóstico de laboratorio en la gestión del VIH y de la comorbilidad en la era de los objetivos globales 90-90-90

En agosto se llevó a cabo el primer open day del centro DREAM “Elard Alumando” en Mandala, Blantyre, en presencia del ministro de sanidad de Malaui, Atupele Muluzi, y de muchos colaboradores del programa DREAM en Malaui.

En aquella ocasión se presentó a los stakeholders del programa DREAM sus principales actividades, los recursos de los que dispone, tanto en términos de equipos como en términos de recursos humanos, que puede poner al servicio del país y de sus colaboradores y los resultados que el programa quiere alcanzar en un futuro próximo.

DREAM funciona desde hace años en Malaui, sobre todo en la lucha contra el VIH y el sida, y recientemente ha ampliado su campo de acción a otras enfermedades como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer de cuello uterino, el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosos, las hepatitis y otras non-communicable diseases.

Con el acto de agosto se quiso mostrar que el programa puede contribuir al esfuerzo que está realizando todo el país para mejorar la salud de sus ciudadanos. Al mismo tiempo el acto permitió informar a los participantes y abrir un debate público sobre algunos temas en particular, como el papel de los laboratorios en la estrategia 90-90-90, el tema de las resistencias al VIH y el papel de los laboratorios en el tratamiento de las hepatitis.

DREAM, en sus 12 años de actividad en Malaui, ha contribuido de varias maneras en la lucha contra el sida, pero una de sus aportaciones principales ha sido el desarrollo de una red de laboratorios de biología molecular. Así pues, el evento se centró en el diagnóstico y qué puede aportar ante los desafíos actuales. Todos los asistentes mostraron un gran interés durante la visita al laboratorio, guiada por su responsable, el Dr. Richard Luhanga.

El nuevo ministro de sanidad, en una de sus primeras visitas oficiales a los centros sanitarios del país, apreció especialmente que el acto, celebrado en un centro de salud y no en una sala de conferencias, haya permitido un encuentro humano con el personal, no solo el personal sanitario como técnicos de laboratorio, médicos y enfermeros, sino también pacientes y expert clients, núcleo de las actividades de DREAM. En su discurso de saludo también confirmó la voluntad del país de continuar innovando, y de hacerlo junto a colaboradores como la Comunidad de Sant’Egidio y el programa DREAM.

El acto también fue una buena ocasión para reforzar la relación con las principales organizaciones que trabajan en el ámbito sanitario como ONUSIDA, UNICEF y CDC, la Clinton Heatlh Access Initiative y las cooperaciones nacionales de varios países.

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Malaui: primer huerto comunitario de Machinjiri

El 19 de junio de 2017, en el Centro Nutricional “Juan Pablo II” se puso en marcha el primer Huerto comunitario impulsado por la Comunidad de Sant’Egidio en colaboración con Slow Food.

El proyecto ha sido posible gracias a la iniciativa de las Comunidades de Siquén y Efraín de Olgiate Olona (VA), que el pasado 29 de abril organizaron, con la participación de un biólogo malawiano de DREAM que estaba en Italia para cursar un máster de especialización, una tarde de recogida de fondos titulada: “4000 albóndigas para Malaui”.

Este primer huerto piloto del área de Machinjiri es una solución concreta y sostenible para hacer frente a la emergencia de hambre y las dificultades económicas que afectan a muchas familias de la zona.

El inicio de esta nueva aventura ha ido acompañado de un curso de formación de dos días, impartido por dos representantes de Slow Food en Malaui. Han participado en el curso 15 personas que, cultivando la tierra, podrán alimentar a sus familias y mejorar sus condiciones de vida.

El primer día de curso se explicaron los elementos teóricos, y el día siguiente empezaron a preparar el terreno para la siembra.
La colaboración entre la Comunidad de Sant’Egidio y Slow Food permitirá alcanzar este objetivo de utilidad social de manera “Buena, limpia y justa”, paradigma de la asociación Slow Food, que hace años que trabaja en África en el desarrollo de huertos con la campaña “10.000 huertos en África”.

Se prestará especial atención al mantenimiento de la biodiversidad de los cultivos, apostando por las especies de fruta y verdura locales y evitando el monocultivo de maíz, responsable en parte del problema alimentario, porque necesita gran cantidad de agua para crecer.
Además, no se utilizarán pesticidas químicos ni semillas modificadas genéticamente, sino métodos naturales de abono y protección de las plantas y semillas locales seleccionadas con la práctica y la sabiduría que los campesinos han atesorado con el paso de los años.

El equipo de “nuevos campesinos”, formado por personas con edades y experiencias vitales distintas, se ha puesto manos a la obra con entusiasmo y voluntad.
El nombre que han elegido para este huerto es: “Mbeu kwa Ufulu”, (que significa: Semillas de libertad)

Libertad de pesticidas para la tierra, de semillas modificadas genéticamente; libertad para las mujeres y hombres de aquel maravilloso país del hambre y de la falta de esperanza.

Semillas de libertad que preparan un futuro mejor empezando por una gran riqueza: la gente y la tierra de África.

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DREAM 2.0: Prevención y tratamiento del tumor de cuello uterino

Entrevista con la Dra. Hawa Sangarè Mamary, Coordinadora Nacional de Prevención y Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino en los centros DREAM de la Comunidad de Sant’Egidio de Malaui.

 

Del 20 al 27 de abril se celebró en Malaui, en el distrito de Blantyre, una campaña de prevención y tratamiento de tumor de cuello uterino. El acontecimiento tuvo un fuerte eco entre la población local y entre los medios de comunicación.

La Dra. Hawa nos explica cómo se llevó a cabo la iniciativa, qué resultados dio y cuáles son los desafíos para el futuro.

El cáncer de cuello uterino es un tipo de tumor muy extendido en África, sobre todo entre las mujeres seropositivas, que se puede evitar con una vacuna (habitual en los países occidentales pero no todavía en los países en vías de desarrollo a causa del coste) y que se puede tratar fácilmente si se diagnostica a tiempo, diagnóstico que se puede realizar gracias a una prueba.

 

P: buenos días, ¿se puede presentar brevemente y decirnos cuál es su papel en el Programa DREAM de la Comunidad de Sant’Egidio?

 

Dr. Hawa Sangarè

R: Me llamo Sangare Hawa Mamary, soy médica y trabajo con el programa DREAM en Malaui desde 2010, en el centro Elard Alumando de Blantyre.

En DREAM me ocupo de muchas cosas: visito y trato a pacientes seropositivos, especialmente soy responsable del programa de prevención vertical para evitar la transmisión del virus del VIH de la madre al niño (PMTCT) y me dedico las mujeres embarazadas y a sus hijos que han nacido en el programa y que son prácticamente todos seronegativos, y a los que seguimos hasta que cumplen dos años.

También me ocupo del seguimiento y la supervisión en los centros sanitarios de los distritos en los que DREAM colabora y ayuda al Ministerio de Sanidad en materia de VIH y de diagnóstico infantil precoz.

Otro aspecto de mi trabajo es la formación de las activistas (Expert Clients). Se trata de pacientes que seleccionamos y formamos para seguir a las nuevas mujeres que entran en el programa a través de la asistencia a domicilio y de un programa capilar de educación sanitaria y de nutrición.

También soy Coordinadora Nacional de DREAM de los programas de salud de mujeres y especialmente de prevención y tratamiento de tumores femeninos. En nuestros centros realizamos las pruebas de cáncer de cuello uterino mediante inspección visual del cuello uterino y utilizando ácido acético (VIA).

 

P: ¿Qué difusión tiene el cáncer de cuello uterino en Malaui y qué posibilidades de tratamiento y prevención tiene?

 

En Malaui, el cáncer de cuello uterino representa el 45% de todos los tumores. En 2010 el HPV Center de la Organización Mundial de la Salud calculó que en Malaui cada año 3684 mujeres desarrollaban cáncer de cuello uterino y, al no haber programas eficaces, muchas morirán a causa de esta enfermedad. Por desgracia los centros de diagnóstico y tratamiento son muy pocos y los que hay están solo en las principales ciudades.

 

P: ¿Cuáles son las actuaciones que DREAM está llevando a cabo para luchar contra los tumores de cuello uterino en Malaui?

 

R: Nuestro programa se basa mayoritariamente en la prevención y el tratamiento. Trabajamos como colaboradores del ministerio de sanidad y utilizamos al enfoque de la visita única (SVA: single visit approach) con la ejecución del VIA (visual inspection of the cervix) y crioterapia inmediata en los casos en los que está indicado. Este es un método eficaz y práctico aprobado por el Ministerio de Sanidad de Malaui y de muchos países africanos.

Además DREAM, en colaboración con Norwegian Church Aid, ayuda al Servicio Sanitario Nacional formando personal médico, supervisando y aportando material y equipamiento para la crioterapia en los distritos de Mangochi y Balaka.

 

P: ¿Cuándo y por qué empezó a trabajar en la prevención y el tratamiento de los tumores femeninos?

 

Empezamos este programa en febrero de 2016. La idea nació junto al nuevo enfoque del programa DREAM que desde 2016 se convirtió en DREAM 2.0.

La idea consiste en tener en cuenta la salud global de nuestros pacientes. Vimos en seguida la alta prevalencia del cáncer de cuello uterino entre las mujeres seropositivas y nos dimos cuenta de que los servicios existentes no podían llegar a todas las mujeres.

 

P: ¿Cómo nació la idea de dedicar una semana especial a esta campaña?

 

R: La idea de la campaña se nos ocurrió tras al participar en un encuentro donde se hablaba de la implementación de las pruebas en el distrito de Blantyre. Durante la reunión se vio que la mayoría de centros sanitarios rurales no podían realizar las pruebas. Por eso pedimos a varios colaboradores que trabajaran con nosotros en el distrito de Blantyre y organizamos clínicas móviles para realizar las pruebas en zonas rurales.

 

P: ¿Quién ha colaborado en la organización de esta semana?

 

R: La lista es muy larga; en primer lugar hicimos varias reuniones con el District Health Officer (DHO) de Blantyre, los responsables de los sectores sanitarios, los jefes locales y las autoridades tradicionales así como con el personal de los centros sanitarios rurales. Su concurso y colaboración eran necesarios para el éxito de la iniciativa.

 

P: ¿Cuál ha sido el programa de la semana?

 

R: La ceremonia de inauguración tuvo lugar el 19 de abril en el centro sanitario de Chileka.

Al día siguiente empezamos las pruebas que se prolongaron hasta el 27 de abril.

Cada actuación iba precedida de sesiones de educación sanitaria para explicar la importancia de someterse a la prevención periódicamente y para favorecer la difusión de este mensaje.

Tras las sesiones formativas empezaban las pruebas.

Actuamos en nueve emplazamientos: Chikowa, Dziwe, Chileka, Chimembe, South Lunzu Machinjiri, Lirangwe, Makhata, Lundu y Ndeka. A todas las mujeres que daban positivo las enviábamos a los dos centros de referencia para el tratamiento, el hospital Queen Elizabeth y el centro DREAM Elard Alumando.

 

P: ¿Cuál era el objetivo y cuántas mujeres se sometieron a las pruebas?

 

R: Nuestro objetivo era llegar a 1500 mujeres durante la campaña.

En realidad, durante aquella semana hicimos las pruebas a 2731 mujeres (182% respecto a nuestra previsión), 52 de las cuales dieron positivo en el VIA (2%) y fueron tratadas con crioterapia, mientras que 10 mostraban señales de cáncer en fase 2 o 3 y fueron derivadas al tratamiento quirúrgico (0,3%).

 

P: ¿Por qué considera que la educación sanitaria y estas campañas son importantes?

 

R: La educación sanitaria y la campaña que hemos llevado a cabo son importantes porque hace que la gente sea consciente de los riesgos para la salud y, gracias a un diagnóstico precoz, permiten intervenir en esta patología antes de que se manifieste a través de los síntomas y sea difícil tratarla, y eso es especialmente importante en países con recursos limitados como Malaui.

Por otra parte eso ayuda a las personas a cambiar su estilo de vida y evitar comportamientos de riesgo. Durante la campaña hemos visto que muchas personas nunca se han hecho las pruebas por falta de información sobre cómo se desarrolla este tipo de tumores y sobre cómo se pueden tratar.

 

P: ¿Cuáles han sido las reacciones y los comentarios de la gente?

 

R: Las mujeres estaban contentas y agradecidas por la ocasión que se les brindaba. A causa de la gran demanda que suscitamos decidimos prolongar dos días más las pruebas en el centro DREAM Elard Alumando. El último día de la campaña todos los emplazamientos estaban repletos de mujeres. Nos pidieron en varias ocasiones que repitieramos la iniciativa y muchas mujeres vendrán en las próximas semanas a nuestro centro para someterse a las pruebas rutinarias que ofrecemos dos días por semana.

 

P: ¿Cómo han reaccionado las instituciones sanitarias y los donantes?

 

R: La oficina del District Health Officer recibió con entusiasmo la propuesta. Algunos medios de comunicación la anunciaron gratuitamente.

La Cruz Roja ofreció tiendas gratuitamente para el desarrollo de las actividades. Total Malaui nos ha ayudado en la compra del material necesario para realizar las pruebas.

 

P: ¿Qué planes tienen para el futuro y cómo piensan continuar con este programa?

 

R: Este año hemos logrado cubrir nueve áreas y hemos llegado a muchísimas mujeres, y muchas más continuarán viniendo a nuestros centros los próximos meses.

El próximo febrero (como es sabido el 4 de febrero es el día mundial de prevención del cáncer) tenemos planeado repetir las pruebas masivas en más zonas rurales. También querríamos que la próxima campaña durara cuatro semanas.

Por otra parte es fundamental formar a otros centros y lograr que sean autónomos en la ejecución del VIA. También es útil equipar clínicas móviles para llegar a las zonas rurales más remotas. Es importante acercar los servicios sanitarios de calidad la gente.

También soñamos poder suministrar la vacuna HPV a las adolescentes.

Para tener éxito en nuestros planes confiamos en un mayor apoyo por parte de empresas, organizaciones no gubernamentales y donantes privados.

Naturalmente, continuaremos, como siempre, realizando las pruebas rutinarias a quien viene a nuestros centros.

 

P: ¿Cuáles han sido los principales desafíos en la implementación de esta actividad?

 

R: Diría que el primer desafío ha sido el de sensibilizar a las mujeres, sobre todo en las zonas rurales pero en cualquier caso ha sido un éxito. En algunos casos hemos terminado las actividades muy tarde a causa del gran número de pacientes que venían.

Otro problema ha sido el breve período de la campaña. La campaña ha atraído a muchas mujeres, que querían hacerse las pruebas, y si hubiéramos tenido los recursos adecuados habríamos podido prolongar la duración de la campaña.

A pesar de todo hemos demostrado que se puede hacer mucho. En siete días hemos visitado a un número de mujeres que corresponde al 52% del total de las que hicieron las pruebas en Blantyre en todo 2016.

 

P: Gracias, ¿quiere añadir algo para finalizar esta entrevista?

 

R: Sí, querría, especialmente en nombre de las mujeres que viven en las zonas rurales, decir gracias a la Comunidad de Sant’Egidio por haber hecho posible esta campaña y por haber ampliado el campo de interés de DREAM a la prevención del cáncer entre las mujeres. Querría agradecer también a los medios de comunicación el papel que han desempeñado animando y movilizando las mujeres. Agradezco también a las instituciones sanitarias públicas y a todos los donantes y colaboradores que nos han ayudado en nuestras actividades. Y gracias también ustedes por esta entrevista.

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Malaui, un desafío que se puede vencer: del VIH/sida al empoderamiento de las mujeres jóvenes

Las mujeres del Movimiento I DREAM ya son conocidas en Malaui y les piden cada vez más participar en actos y presentaciones públicas para dar testimonio de su historia y servir de ejemplo de que es posible vivir y cumplir las ambiciones que uno tiene en una sociedad que, sobre todo en zonas rurales, todavía no reconoce a las mujeres el papel y la aportación que pueden hacer al desarrollo del país.
es importante difundir y ahondar en temas como la higiene, la educación sanitaria y la prevención de las enfermedades, la importancia de la inscripción en el registro civil, el derecho a la educación, el papel de la mujer en la familia y en la sociedad, temas, todos ellos, que difunden una nueva cultura empezando por las jóvenes adolescentes.

Un proverbio africano afirma: “si educas a un joven, educas a una persona, si educas a una joven, educas a una familia y a todo un país”.
Gracias a las mujeres jóvenes se puede construir un país mejor, reducir los matrimonios de adolescentes y las maternidades precoces que muchas veces son una vía de escape de la pobreza y se puede evitar la violencia doméstica. Las mujeres educadas y conscientes ayudan a la familia a crecer, y también se reduce el índice de mortalidad infantil en las jóvenes madres que han recibido una buena educación.

En los últimos meses las mujeres de DREAM han trabajado mucho fuera de los centros de atención, han organizado reuniones en empresas, como por ejemplo en Total Malawi, y también en escuelas de secundaria con alumnos y profesores, como por ejemplo en la Bakita Secondary School de Balaka, donde más de 700 jóvenes han participado, con gran interés, durante todo un día en el encuentro con los testimonios del Movimiento.

El ejemplo de mujeres que han alcanzado un papel en la sociedad es de gran ayuda para las jóvenes seropositivas que siguen tratamiento, pero no solo para ellas, sino también para muchos jóvenes el ejemplo vivo de que desde una situación aparentemente de debilidad y de desventaja se pueden convertir en actores principales de la construcción de una nueva conciencia civil es una perspectiva distinta para mirar al futuro de la sociedad.

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