In News,Rep. Dem. del Congo

Garantizar el acceso al agua, garantizar la vida

20150722_090427[1]Tener acceso al agua potable en el mundo, y sobre todo en los países pobres, significa garantizar el derecho a la salud. Un derecho muchas veces negado a las poblaciones de las zonas más pobres de África.

En el África subsahariana, aproximadamente una tercera parte de la población todavía no tiene acceso al agua potable; (Programa Conjunto OMS/UNICEF para proporcionar servicios hídricos y de higiene pública (Joint Monitoring Program for Water Supply and Sanitation). OMS/UNESCO (2010). Progress on Sanitation and Drinking-water: 2010 Update. Ginebra: WHO press)

No tener acceso al agua potable significa aumentar el riesgo de contraer enfermedades gastro-intestinales graves; no hay más que pensar que el 16% de la mortalidad infantil es consecuencia de la diarrea.

Obtener agua para la familia es un trabajo, sobre todo para las niñas y las jóvenes, que de ese modo se alejan de la escuela, porque para poder obtener el precioso líquido hay que caminar varias horas al día. Datos de la UNICER afirman que ir a buscar agua absorbe 40 mil millones de horas al año, y el 71% de ese trabajo recae precisamente en mujeres y niñas.

También los habitantes de las grandes ciudades tienen problemas para utilizar las redes de distribución de agua, y no solo es bajo el número de habitantes que disponen de agua, sino que el suministro de agua es esporádico, sobre todo a causa del estado de decadencia de las tuberías, y de su mala calidad.

Tal como ha escrito el papa Francisco en la reciente encíclica Laudato si, “El agua potable y limpia representa una cuestión de primera importancia, (…) Un problema particularmente serio es el de la calidad del agua disponible para los pobres, que provoca muchas muertes todos los días. (…) Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos.  Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable.”

Por eso DREAM en Kinshasa, en la República Democrática del Congo´, desde hace ya tiempo ha puesto a disposición gratuita de todo el mundo el agua del pozo excavado para proveer al centro DREAM del barrio de Bibwa, para las familias de la zona. Cada mañana se puede ir a las puertas del centro DREAM y acceder a la fuente que saca agua profunda y segura, gracias a la dotación tecnológica instalada en el centro, que se ha convertido en un nuevo servicio también para la población del barrio, donde todavía no hay un acueducto y hay que comprar el agua. Todo se paga, en Kinshasa, incluso un vaso de agua, en un país donde hace una fortísima calor la mayoría de meses del año.

Así el centro DREAM del barrio, que desde el inicio significó renacer a una nueva vida, a nuevas esperanzas de desarrollo, y acceso a los tratamientos gratuitos, ha asumido también el significado, con la posibilidad de acceder al agua posible, de una auténtica “fuente del pueblo” alrededor del que se celebra la alegría de la vida.

Facebooktwitterpinterestlinkedinmail