• Via di San Gallicano, Rome, Italy
  • (39) 06 8992225
  • dream@santegidio.org

Category Page: Sin categorizar

Los nuevos desafíos de la malnutrición en África

2015-10-05_NutritionReportUNICEF y la OMS han publicado las nuevas estimaciones sobre la malnutrición infantil.

El informe analiza los distintos aspectos de la malnutrición: el stunting (un niño demasiado bajo para su edad), el wasting (un niño demasiado delgado para su altura) y el overweight (sobrepeso).

El número de niños afectados por stunting disminuye en todo el mundo y actualmente está alrededor de los 159 millones. Asia es el continente en el que más rápidamente han disminuido los casos de stunting (con una reducción del 47% entre 1990 y 2104), mientras que en África dicha disminución es más lenta (24%).

En cuanto a los niños afectados por wasting, o malnutrición aguda, la situación más peligrosa, la cifra asciende a 50 millones. África en particular tiene niveles de wasting demasiado elevados (por encima del 5%), así como buena parte de Asia meridional.

El número de niños con sobrepeso en los países de renta baja o media se ha doblado en el periodo 1990-2014, pasando de 7,5 millones a 15,5 millones.

2015-10-05_NutritionReport_sign

El informe muestra que junto a la permanencia de bolsas de malnutrición por defecto en muchos países, está surgiendo otro problema, el del exceso nutricional. Muchos países tienen que hacer frente a los dos problemas al mismo tiempo: hay niños con malnutrición incluso grave, hasta el punto de que contribuye de manera relevante a la mortalidad infantil, y en las franjas más acomodadas de la población, niños con sobrepeso u obesos. Se trata de un problema nuevo para los países de rentas bajas o medias, y es urgente añadir nuevo material a los programas de educación nutricional.

El Programa DREAM 2.0 de la Comunidad de Sant’Egidio, además de gestionar 3 centros nutricionales para niños de los 2 a los 14 años en Malawi y en Mozambique, lleva a cabo desde el inicio una acción educativa para prevenir la malnutrición infantil, sobre todo con las madres. El desafío ante estas cifras hoy es aún más claro, y nos llama a promover una alimentación sana y correcta a todos los niveles, mirando la evolución de la problemática de la malnutrición infantil. Es urgente actuar, sobre todo a la luz del compromiso de la ONU de “hambre cero” para 2030 y crear sinergias con gobiernos y agencias internacionales para poner en marcha acciones inmediatas que modifiquen la vida de muchos niños africanos.

centro nutrizionale 2

Facebooktwitterpinterestlinkedinmail

Salud global, formación y telemedicina en el África subsahariana

Global health: a strategy to enhance patient care. Blantyre, Malawi. 17-21 de noviembre de 2014.

Cardiología, neurología, angiología, cirugía, hepatología, radiología, enfermedades infecciosas con una especial atención a la epidemia de ébola, y también patologías comunes en aumento también en el África subsahariana que a menudo son ignoradas, no diagnosticadas y, por tanto, no tratadas.  De todo eso se ha hablado en Blantyre, en Malaui, gracias a un curso pluriespecialista en el que han participado médicos de Malaui, de Tanzania, de Kenia y de Mozambique, organizado por el Programa DREAM de la Comunidad de Sant’Egidio en colaboración con GHT-Onlus (Global Health Telemedicine).

DREAM, que está presente en 10 países africanos, tiene en tratamiento a unos 250.000 pacientes afectados por el VIH/sida y ha permitido que hasta hoy hayan nacido unos 26.000 niños sanos de madres seropositivas. En Malaui está presente en 13 centros de tratamiento, 3 laboratorios de análisis y es referente para 24 maternidades del ministerio de sanidad con el programa de prevención vertical del VIH.

Encabezan el proyecto un pequeño grupo de especialistas italianos: cardiólogos, neurólogos, infecciólogos, médicos de medicina interna, dermatólogos, angiólogos y radiólogos que han aportado su experiencia y sus conocimientos a 50 colegas del África subsahariana. Participaron en la inauguración el alcalde de Blantyre y dirigentes del Ministerio de Salud de Malaui y de la National Aids commission.

Gracias a la colaboración entre DREAM y GHT este año se han podido instalar 8 centros de telemedicina en Malaui, Tanzania y Mozambique; de esos países llegan por web solicitudes de teleconsulta y de ECG. Las respuestas son rápidas y sobre todo simulan un centro diagnóstico y terapéutico europeo. De los Centros de Telemedicina se envía una descripción sintética del paciente, de su historia clínica y de la revisión que se le ha hecho, el electrocardiograma, los valores de presión, frecuencia cardíaca y oxigenación de la sangre y, si es necesario y posible, de sus análisis de sangre.

El especialista imagina que tiene un paciente real delante y le da las respuesta que pide, teniendo en cuenta los límites locales sobre la disponibilidad de instrumentación diagnóstica y fármacos.

En pocos meses, de los centros de Telemedicina han llegado más de 1200 teleconsultas, realizando una red que ha hechos que “nuestros” conocimientos y costumbres cotidianos llegaran muy lejos.

Al finalizar el curso, realizado gracias a fondos GHT y de la CEI, se inaugurarán 2 nuevos Centros de Telemedicina, uno en Blantyre, financiado por la Onlus “Nico i frutti del chicco” y un segundo en Balaka, también en Malaui, demostrando así que un nuevo modelo de cooperación de alto impacto y bajo coste es posible. Una alianza entre norte y sur que abre para el futuro una sanidad mejor para África.

Facebooktwitterpinterestlinkedinmail

Junto al tratamiento… aprendo inglés

Desde el mes de junio de 2014, en los centros DREAM de Iringa y Usa-River (distrito de Arusha), en Tanzania, los pacientes no vienen solo para recibir el tratamiento sino también para aprender inglés.

Eso es posible porque ha empezado el proyecto “Derribar la barrera lingüística”, un proyecto financiado por el Fondo Ocho por Mil de la Iglesia Evangélica Valdesa. El objetivo del proyecto es contribuir a  mejorar la situación de las mujeres en Tanzania proporcionando a 120 mujeres (60 en cada centro) un servicio de formación gratuito y cualificado de lengua inglesa de base en un año.

En Tanzania los centros DREAM proporcionan tratamiento a unos 3.000 pacientes, y muchos de ellos son mujeres, a menudo pobres, sin trabajo, con otros miembros de la familia enfermos, mujeres embarazadas o madres de niños enfermos o con problemas de desnutrición.

 

El swahili es la lengua oficial de Tanzania, pero a menudo el inglés es indispensable para poder encontrar un buen trabajo sobre todo en los sectores de la economía y del turismo. Sin embargo, el nivel de conocimiento de inglés varía mucho en función de las zonas y del nivel de escolarización y muchas mujeres desean aprenderlo.

 

Durante los primeros meses del año, cuando empezamos a hablar de los cursos a algunas pacientes, hubo de inmediato un gran entusiasmo y ellas mismas empezaron rápidamente a decirlo a otras mujeres para invitarlas.

En poco tiempo se llegó al número para formar la clase y en junio empezaron los cursos tanto en Iringa como en Usa-River.

Las clases se imparten en los centros DREAM, durante las primeras horas de la tarde, cuando hay menos pacientes; se han creado 4 grupos de 15 personas cada uno, y las cursos se imparten 4 días por semana.

lgunas mujeres vienen de muy lejos, pero se ha facilitado su participación gracias a una ayuda para el transporte, prevista ya en el proyecto.  Sus ganas de aprender son grandes, y ahora que están terminando los primeros seis meses de clase, se empiezan a ver los resultados, ya que cuando llegas al centro, en lugar del habitual “Karibu” (bienvenido), te reciben con un “Hallo, how are you?” y siguen contentas su conversación en inglés.

Facebooktwitterpinterestlinkedinmail

Hambre, malnutrición y sida: el compromiso del programa DREAM

“No a la especulación en nombre del dios del beneficio”, afirma el papa Francisco en su mensaje a la FAO presentado por el arzobispo Travaglino en ocasión del Día Mundial de la Alimentación. El Papa nos dice que estamos ante una de las paradojas más dramáticas de nuestro tiempo: millones de personas no tienen nada que comer a pesar de que se desperdician enormes cantidades de alimentos.

Los datos son claros: según el último informe FAO 2014 (The State of Food Insecurity in the World), 805 millones de personas en todo el mundo no tienen suficientes alimentos. Eso representa una de cada nueve personas.

La gran mayoría de personas que pasan hambre viven en los países en vías de desarrollo, donde la desnutrición se calcula que está alrededor del 14,3%. Aunque a nivel global se haya reducido el número de personas desnutridas entre 1990-92 y 2012-14 (reducción del índice de prevalencia del 18,7% al 11,3%), todavía hay grandes diferencias entre las distintas regiones del mundo. El África subsahariana sigue siendo la región con mayor prevalencia de desnutrición (aproximadamente el 24%, con 214 millones de personas malnutridas). En la práctica se calcula que una de cada cuatro personas sufre malnutrición de manera crónica.

Es preocupante la situación de los niños: 200 millones de niños sufren malnutrición en el mundo; de ellos, 160 millones están en situación de malnutrición crónica.

Una vez más África encabeza la lista: el índice de prevalencia de stunting y de bajo peso entre niños de menos de cinco años es superior al 30%, demasiado alto según la OMS.

La falta de alimentos comporta retrasos en el crecimiento con consecuencias que a menudo son irreversibles en el desarrollo físico e intelectual de los niños, además de comportar un mayor riesgo de muerte y de desarrollar enfermedades graves, contribuyendo con un 45% al total de defunciones en el mundo entre niños con edades por debajo de los cinco años.

Estar malnutrido amplifica el efecto de las enfermedades, incluido el VIH, hasta el punto de que coinciden las zonas afectadas por el VIH y las zonas afectadas por malnutrición. Dicha coincidencia es evidente en el África subsahariana, donde la carencia nutricional y la inseguridad alimentaria están a la orden del día. El VIH/sida y la crisis alimentaria se combinan para formar un círculo vicioso: la malnutrición reduce las defensas inmunitarias y aumenta el riesgo y la gravedad de las infecciones. Es evidente que una buena alimentación no cura el VIH/sida, pero es una ayuda terapéutica esencial y complementaria a las terapias antirretrovirales.

Así lo destaca la OMS (para saber más) : el VIH es una infección global del organismo y necesita intervenciones globales; la alimentación, junto a la terapia antirretroviral, debe ser un factor clave de estas intervenciones.

Por eso habría que prestar una especial atención a los pacientes seropositivos en el África subsahariana.

El programa DREAM de la Comunidad de Sant’Egidio, desde el inicio, quiso asociar la terapia antirretroviral a un complemento nutricional completo para los pacientes que lo necesitan.

En sus 12 años de actividad, DREAM ha entregado más de 865.000 suplementos nutricionales a pacientes de todas las edades, muchos de los cuales son niños. A los más pequeños (seropositivos o expuestos al virus) que presentaban signos de grave malnutrición, se les han administrado alimentos terapéuticos, con alto contenido calórico, complementados con macronutrientes y micronutrientes.

Además, el programa DREAM gestiona tres centros nutricionales para niños en edades de crecimiento, construidos por la Comunidad de Sant’Egidio y coordinados y gestionados por el trabajo de operadores sanitarios de comunidad, especializados en nutrición y en educación infantil. En Matola, en la periferia de Maputo, más de 800 niños reciben cada día una comida completa, más de 500 en Beira, en la región central de Mozambique, y más de 800 en Blantyre, en Malawi. Alimentos y fármacos devuelven a niveles normales los índices de desarrollo nutricional y aportan una gran mejora del estado clínico y de crecimiento de los niños. Asociar alimentos y terapia ha dado resultados extraordinarios y ha salvado muchas vidas, pero por desgracia cada vez más a menudo se extiende el cansancio entre los donantes que, a causa de la crisis económica internacional, consideran que es superfluo financiar programas nutricionales.  Estamos ante un escándalo, como destacó el Papa, porque el hambre y la malnutrición no son inevitables: “Hambre y desnutrición no se pueden considerar nunca como algo normal a lo que uno se acostumbra, como si se tratara de parte del sistema”, y añadió que “hay que renovar los sistemas alimentarios para que incluyan el valor de la solidaridad con los pobres. Necesitamos educarnos a la solidaridad”.

El papa Francisco subrayó que es necesario, sobre todo en este momento, encontrar unidad entre las personas y entre los países para superar divisiones y conflictos y sobre todo “para buscar caminos concretos de salida de una crisis que es global, pero que recae mayoritariamente sobre los pobres”, y terminó declarando la disponibilidad de la Iglesia católica para acompañar no solo la elaboración, sino también la aplicación concreta de nuevas políticas, consciente de que “la fe se hace visible poniendo en práctica el proyecto de Dios para la familia humana y para el mundo a través de aquella profunda y real fraternidad que no es exclusiva de los cristianos, sino que incluye a todos los pueblos”.

Redescubrir la fraternidad de los pueblos, “educándonos a la solidaridad”, una propuesta que debe tocar el corazón y las conciencias de este mundo global nuestro que todavía pasa hambre y que sufre no solo por la crisis económica sino también mucho por falta de solidaridad.

Facebooktwitterpinterestlinkedinmail

Guinea Conakry: emergencia ébola

La epidemia de ébola en África occidental está en plena expansión, desde el pasado marzo a hoy el número de contagios ha aumentado exponencialmente, con unos 7.000 casos y más de 3.000 muertos (más información). Los países más afectados son la República de Guinea, Sierra Leone y Liberia, que presentan graves dificultades para contener la epidemia y que sufren, no solo por el número de enfermos y de muertes, sino también por el cierre de las escuelas, la prohibición de reunirse y las restricciones impuestas a los viajes y a los negocios que han provocado el aumento de precios de los productos de primera necesidad. También la Comunidad en Guinea, en Sierra Leone y en Liberia se ha visto afectada, con la muerte de algunos de sus miembros además de parientes y amigos. Es especialmente vulnerable el personal sanitario, entre el que a día de hoy han muerto 216 médicos y enfermeros, en países cuyos recursos humanos en sanidad presentan graves carencias.

En Guinea, en Conaky, Fassiá y Dubreká, en estos meses la actividad de los centros DREAM, que atienden a más de 3.000 personas, ha debido hacer frente a esta grave emergencia. Se han reforzado las medidas de prevención (lavarse las manos con agua clorada, guantes, mascarillas y otras protecciones para las extracciones y para el laboratorio de análisis…) para proteger tanto al personal como a los pacientes, y se ha llevado a cabo una acción capilar de seguimiento, especialmente de los pacientes que dejaban de acudir al centro. Al mismo tiempo ha empezado una importante campaña de educación sanitaria y de sensibilización sobre las vías de transmisión y sobre las medidas de prevención. De ese modo se quiere limitar el impacto de la epidemia de ébola sobre el estado de salud de personas que siguen el tratamiento contra el VIH, garantizándoles el mismo nivel de tratamiento que han recibido hasta el momento y protegiendo al personal y a los pacientes de manera adecuada; al mismo tiempo se colabora en la supervisión epidemiológica a través de un seguimiento de la población que sigue el tratamiento en los centros DREAM.

Por desgracia, la epidemia de ébola está modificando la vida y los sentimientos de las personas. En Conakry la gente ya no se saluda como antes. Las personas se evitan, no se dan la mano y tienen miedo incluso del aire que respiran. Muchos ya no se ponen camisas de manga corta y van más a pie que de costumbre. Pero hay que ir igualmente a trabajar, y los medios de transporte siguen siendo los mismos: los viejos taxis amarillos en los que van 3 personas delante y 4 detrás. Un niño acompañado por un asistente del orfanato en el que vive, de camino al centro DREAM tuvo dolor de barriga en el coche y vomitó. Todos huyeron lejos de él, dejándolo solo en el arcén, y nadie se le acercaba. Se convive con el miedo y al mismo tiempo se intenta continuar la vida.
Aunque la televisión –que con retraso ha empezado una martilleante campaña de prevención– no hable de taparse la cara y la nariz, muchos lo hacen. Frente a quioscos y pequeños bares hay agua clorada.
Y la gente ya no va a funerales o, antes de ir, pide información detallada sobre cómo ha muerto el familiar.
Se está pagando un precio muy alto en vidas humanas, pero también se muere por miedo, como demuestra el hecho de que nadie quiere entrar en un hospital: la puerta de entrada se ha convertido en la puerta del ébola y nadie quiere atravesarla. Muchos se quedan en casa y no se atreven a pedir ayuda a nadie, y de ese modo corren el riesgo de agravar patologías que son curables.

En este momento tan grave los centros DREAM son un punto de referencia para aquellos que tienen miedo, están confusos y no saben qué hacer. Los pacientes continúan respetando sus visitas. No dejan de tomar los fármacos y algunos han insistido en que les hagan extracciones a pesar de no tener visita programada, convencidos de que en el centro DREAM pueden diagnosticar también el virus del ébola. Aunque eso todavía no se puede hacer, sin duda encuentran con DREAM explicaciones correctas, una ayuda para gestionar lo mejor posible su vida en familia y en el trabajo, sabiendo que no queremos perder a nadie ni dejar solo a nadie en caso de infección.

La sensación es que muchos de ellos han vivido, a causa del sida, un camino de resiliencia de la enfermedad a una vida nueva: eso ayuda a hacer frente a este desafío, sin buscar cabezas de turco a los que acusar por la difusión de la infección y a no creer en promesas de tratamientos inexistentes. Algunas personas se han curado del ébola y estas curaciones ofrecen esperanza y pueden ayudar a otros a no esconderse y a pedir que les apliquen el tratamiento.

El 7 de agosto la OMS declaró que la actual epidemia de ébola constituye una emergencia de sanidad pública de interés internacional y desde entonces los Estados y los Organismos Internacionales se han movilizado para sostener y coordinar la respuesta, que se presente muy compleja. Se trata de prevenir el contagio en los ámbitos sanitarios y no sanitarios, de limitar la libertad de desplazamiento desde las áreas más afectadas, de diagnosticar la enfermedad, de ingresar a las personas enfermas, de buscar a todas las personas con las que han tenido contacto y de gestionar los funerales y los entierros de manera que no se difunda el contagio. Las camas en hospitales para enfermos de ébola son totalmente insuficientes, e incluso quien está afectado por otras enfermedades tiene dificultades para que le traten.

En ese sentido, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas ha realizado un censo de las organizaciones que colaboran en la respuesta a la epidemia de ébola en Guinea. La Comunidad de Sant’Egidio, con el programa DREAM ha sido incluida en los sectores de comunicación y movilización social y en el de vigilancia epidemiológica, en 3 prefecturas de Guinea (contactos) DREAM, pues, se ocupará de llevar a cabo un seguimiento de los enfermos con VIH y de sus familias, de informar a la población y de monitorizar también en casa a las personas que han tenido contacto con un enfermo de ébola, o las que presenten síntomas de la enfermedad, pero que no están ingresadas. Para estas actividades se utilizará al personal y los recursos técnico-organizativos que el programa ha activado ya en Guinea.

Facebooktwitterpinterestlinkedinmail

La excelencia del laboratorio de DREAM llega a la cárcel

Il Programma Dream nelle carceri del Malawi

Desde el mes de septiembre está oficialmente en vigor la colaboración entre la cárcel de Blantyre (Chichiri) y el centro DREAM de Mandala para el tratamiento de los presos afectados por el sida.

Como es sabido muchas veces en las cárceles africanas las condiciones de vida son muy difíciles, hay poca comida, la higiene deja mucho que desear y la superpoblación es un problema crónico.

Los detenidos son los más pobres de entre los pobres y es difícil que accedan a tratamientos sanitarios, especialmente en el caso de patologías complejas.

Existe un debate abierto en Malawi sobre cómo mejorar las condiciones de vida de los presos y cómo hacer que el sistema de detención sea más humano, de modo que no se añada a la pena el sufrimiento que comporta la situación de extremamente problemática en la que viven. La atención que un Estado dedica a los más débiles, incluidos los presos, es el termómetro de una sociedad que respeta y defiende a todos sus ciudadanos.

La Comunidad de Sant’Egidio de Malawi siempre ha trabajado para mejorar las condiciones de vida en las cárceles, donde está presente con visitas, reparto de bienes de primera necesidad (como jabón y alimentos) y organizando comidas de Navidad especiales. Pero el aspecto más importante es sobre todo la amistad personal con los detenidos que devuelve la dignidad de persona a todos.

Gracias a esa amistad nació la idea de hacer algo más por los presos que son seropositivos o que ya siguen tratamiento con fármacos antirretrovirales para el sida.

El acuerdo prevé que se realicen en la cárcel extracciones de sangre que se enviarán al laboratorio de biología molecular de DREAM para la determinación de los CD4 y de la carga viral.

Con el control del tratamiento hoy ya se puede prestar asistencia a pacientes que viven en la cárcel de manera apropiada a sus necesidades.

Da questa amicizia è nata l’idea di fare qualcosa di più per i prigionieri che sono sieropositivi o già in cura con i farmaci antiretrovirali per l’AIDS. L’accordo prevede che nel carcere siano eseguiti i prelievi di sangue e inviati al laboratorio di biologia molecolare di DREAM per la  misurazione dei CD4 e della carica virale.

Con il monitoraggio delle cure è da oggi possibile assistere anche i pazienti che vivono in carcere in modo adeguato alle loro necessità.

 

Facebooktwitterpinterestlinkedinmail