Un nuevo modelo de Sanidad Pública

El programa DREAM ha adoptado un enfoque innovador

para asegurar los máximos resultados con un coste mínimo. Un [tipso tip=»Este sistema es posible gracias a una red de centros clínicos de excelencia diseminados por el territorio a los que acuden pacientes provenientes de hospitales de día de segundo nivel situados en zonas más periféricas y rurales. En esos centros se pueden ofrecer prestaciones sanitarias de nivel intermedio, como el control y el suministro de fármacos, o la realización de algunos análisis. Por otra parte hay que añadir las clínicas móviles y la asistencia a domicilio, gracias a las cuales el tratamiento llega a todos, incluso a las aldeas más remotas»]sistema ligero[/tipso] basado en pequeños centros de salud esparcidos por los distintos países para llegar también a las zonas rurales y para llegar hasta aquellos pacientes que a menudo tienen problemas económicos y de transporte.

De ese modo el sistema intenta satisfacer las necesidades de los pacientes a través de un [tipso tip=»El enfermo africano suele ser una persona que necesita educación sanitaria, que debe ser motivada para mantener la adherencia al programa de tratamiento y que debe ser reintegrada en su familia y en su ambiente social. Para todo ello es fundamental el papel de la comunidad. El Programa ha potenciado y organizado una actitud africana, creando una comunidad de tratamiento alrededor del paciente. El centro de salud, pues, es un lugar en el que el paciente es escuchado y puede hablar; un espacio donde, junto a las competencias propias de un centro sanitario, se fomentan la vida de relación y la reinserción social del enfermo»]enfoque integral[/tipso] que es fundamental en el contexto africano y que garantiza altos índices de permanencia.

Además, todos los pacientes del programa participan en cursos de [tipso tip=»Todos los pacientes del programa participan en cursos de formación sanitaria que enseñan a gestionar muchos aspectos de la vida, como por ejemplo, la alimentación, el uso de agua potable, la higiene personal, de la casa y el cuidado de los hijos. Este patrimonio de conocimiento convierte al propio enfermo, a su vez, en un educador para su familia y para su entorno, y le permite comprender más a fondo las causas y los mecanismos de las enfermedades, liberándolo así del miedo. En DREAM los enfermos se convierten en protagonistas al decidir ayudar a otros enfermos y convertirse en testimonios, llevando a cabo así una función insustituible de apoyo, orientación, educación participativa y lucha contra la estigmatización «]formación sanitaria[/tipso] que enseñan a gestionar muchos aspectos de la vida.

El valioso trabajo de educación en salud, con la participación de los mismos enfermos, genera una nueva cultura: el sida ya no es una condena a muerte y se puede tratar. Por otra parte, los pacientes toman conciencia de que el tratamiento es gratuito y es un derecho que tienen.

Efectivamente, un pilar de DREAM es la [tipso tip=»En el continente africano, en el que cientos de millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza absoluta, nos pareció que la opción de ofrecerlo todo gratuitamente era obligada. La gratuidad de los tratamientos es la primera manera de abatir el muro de separación entre los ricos que pueden acceder a los servicios sanitarios y los pobres. Los pacientes no tienen capacidad adquisitiva y además la terapia es para toda la vida y es necesario seguirla fielmente. De todos modos, la complejidad de los procedimientos asistenciales tiene un coste para el paciente. Muchísimos de ellos, en efecto, deben hacer frente a largos desplazamientos para llegar a los centros sanitarios y deben dedicar algunas horas a dichas actividades. Todo eso tiene un precio, nadie recibe ayuda económica para los desplazamientos y la adherencia al tratamiento comporta, en la práctica, la participación activa del paciente también desde un punto de vista económico. En la época de la globalización, ante el desafío de convivir, ahogados por el materialismo, la cultura de la gratuidad es una revolución que favorece el desarrollo social, pone en movimiento la cultura de la solidaridad, del voluntariado, de la cooperación, y genera cosas nuevas para nuestras sociedades «]gratuidad[/tipso]: todos pueden beneficiarse del programa porque los tratamientos, los procesos asistenciales y los diagnósticos son totalmente gratuitos. La gratuidad se impone por un motivo de igualdad y de justicia. Al mismo tiempo, la gratuidad es el secreto el elevadísimo grado de adherencia, que actualmente se considera el verdadero factor de éxito de la terapia.

BENEFITS:

  • Resultados máximos y costes mínimos
  • Un sistema ligero basado en pequeños centros diseminados por los países
  • Enfoque integral
  • Educación sanitaria
  • Alto grado de permanencia
  • Gratuidad